Faro Punta Nati

Faro de Punta Nati, la luz anhelada

Nuestra ruta por los siete faros de Menorca termina con la visita al faro de Punta Nati, la última propuesta que os hacemos desde esta sección aunque no por ello la menos recomendada de todas, siendo por el contrario, una de las excursiones más aconsejables para aquellos que quieran disfrutar de un sorprendente paisaje y de las increíbles vistas que brinda sobre un entorno natural único, un enclave de gran belleza en el que podremos contemplar de nuevo otra de las magníficas y solitarias edificaciones que todavía hoy, custodian en horas oscuras las abruptas costas de Menorca.

Situado en el Cabo de Punta Nati, en el extremo noroeste de Menorca, la visita al faro nos conduce hasta un árido y agreste paisaje característico de la costa norte de la isla, un territorio que acusa los embates de fuertes vientos de tramontana durante los meses de invierno, que dejan a su paso extrañas y caprichosas figuras esculpidas en la roca y que limitan el crecimiento de una escasa vegetación, compuesta por tan solo unos pequeños matorrales de baja altura capaces de sobrevivir ante unas condiciones climáticas tan adversas, creándose una atmósfera lunar que atrapa al visitante en una panorámica desértica donde la mirada es hechizada por tierra y mar.

No obstante, tales condiciones climáticas, sumadas a las traicioneras corrientes marinas, los escarpados acantilados que perfilan el litoral menorquín y los peligrosos arrecifes ocultos bajo el agua, contribuyeron en gran medida a los más de 700 naufragios registrados desde el s. XIV en la costa norte de Menorca, donde cientos de navegantes perdieron sus vidas sin ni siquiera haber sido alertados por tierra durante las horas oscuras de la noche o en días de tempestad y poca visibilidad.

La construcción del Faro de Cavallería en el extremo más septentrional de la isla, no tardó en declararse insuficiente para mitigar el número de naufragios que se sucedían en la zona. El 9 de febrero de 1910, el trágico hundimiento en aguas menorquinas del moderno barco a vapor francés Général Chanzy, donde 156 personas perdieron la vida y del que solo sobrevivió el oficial de aduanas Marcel Baudez, intensificó las presiones del Gobierno Francés para reforzar la seguridad en las costas de Menorca, primero con la construcción del faro de Punta Nati, y años más tarde, con la edificación del Faro de Favàritx en la costa nordeste de la isla.

Diseñado por el ingeniero Mauro Serret, las obras del faro de Punta Nati, conocido también como Farola Nova, comenzaron el 5 de Julio de 1912, aunque dadas las circunstancias y la apremiante insistencia del Gobierno Francés, se inauguró el alumbrado del faro el día 1 de septiembre de 1913, tan solo 14 meses después de haberse iniciado el proyecto, a pesar de no llegar a terminarse por completo hasta un año más tarde, en julio de 1914, siendo equipado con las instalaciones y la tecnología más modernas de su época.

Durante nuestra visita al faro, podremos contemplar su singular torre de planta octogonal de 11,5 metros de altura, imponiéndose 42 metros en total por encima del nivel del mar. Las dependencias de la vivienda anexa al faro, fueron ocupadas por el torrero destinado al cuidado y mantenimiento de las instalaciones hasta la década de los años 50, y actualmente, ha sido acondicionado como albergue con capacidad de hasta 24 personas, un lugar de descanso idóneo para aquellos que se aventuren a rodear por completo la isla a través del emblemático “Camí de Cavalls”, dada la ubicación del faro en pleno itinerario (Gr-223).

En las inmediaciones de la torre, encontraremos los restos de unas curiosas construcciones de piedra en forma circular, erigidas por el bando republicano durante la guerra civil como observatorio y para montar unas baterías militares. Tras quedar obsoletas sus funciones militares, los ganaderos de la región comenzaron a utilizar estas estructuras como refugio en días de tormenta.

Otra de las peculiaridades del entorno, es la presencia del bufador cercano al edificio del faro, una grieta en el terreno que llega hasta el mar y por el que salen expulsadas impresionantes columnas de agua y viento provocadas por las olas, un espectáculo natural que alcanza su máximo nivel durante los días de tempestades de componente norte, cuando vale la pena acercarse al lugar aunque eso sí, extremando las precauciones ante las fuertes rachas de viento. Tan increíble fenómeno natural, ha sido capaz de dañar en diversas ocasiones la óptica del faro a lo largo de su historia, dadas la altura y la fuerza del agua impulsada a gran altura por el orificio del bufador.

Pero sin lugar a dudas, la mayor recompensa que nos brinda el enclave ha de cobrarse durante el ocaso y las horas nocturnas, cuando el paisaje nos agradece nuestra presencia en el lugar con una de las inolvidables puestas de sol de Menorca, o con las increíbles vistas de un cielo estrellado sin parangón que podremos apreciar desde un rincón de la isla alejado de la luminosidad que emiten los núcleos urbanos, siendo necesario eso sí, ir equipados de una buena chaqueta aun incluso durante los meses de verano, debido al pronunciado descenso de la temperatura nocturna sumado a los fríos vientos que pueden soplar en este punto de la isla.

La visita al faro de Punta Nati es la última de las propuestas de nuestra ruta por los siete faros de Menorca, siendo quizás el menos conocido de todos aunque no por ello, el menos relevante de todos. Durante vuestra estancia en la isla, os invitamos a recorrer la ruta completa para la que no hemos establecido ningún orden concreto, a fin de permitiros comenzar y finalizar en el punto que más os convenga la ruta por los siete faro de la isla recomendada por Autos Vivó, la empresa de alquiler de vehículos en Menorca que le pone ruedas a tus ilusiones.

Cómo llegar al faro de Punta Nati, Sa Farola Nova

El faro de Punta Nati se encuentra situado en el extremo noroeste de la isla, en el cabo homónimo perteneciente al término municipal de Ciutadella de Menorca, a unos 5,5 Km en dirección norte del núcleo urbano de Ciutadella, una distancia que podremos recorrer tanto en vehículo, como en bicicleta o incluso a pie.

Pese a que la ruta desde Ciutadella es secilla, la complicación del camino radica en la estrechez de la vía, que disminuye considerablemente a medida que nos vamos acercando a nuestro destino, por lo que se requiere precaución al volante, en especial con las bicicletas que circulen por los carriles adaptados en ambos lados de la vía, y bastante paciencia con los vehículos que nos encontremos en dirección opuesta.

Para llegar en nuestro vehículo, partiremos de Ciutadella en dirección norte por la Crta. PM-720, que nos conducirá directos hasta el cabo de Punta Prima y el faro edificado ahí, en cuyas inmediaciones podremos visitar también la recóndita Cales Morts o Cala en Morts, (Cala de los Muertos), donde fueron hallados los restos sin vida del naufragio del Général Chanzy, un lugar solemne que conmemora las muertes de los marineros fallecidos.

Como siempre, desde Autos Vivó os recomendamos ir siempre bien provistos de agua y de una protección solar adecuada para todos los miembros de la familia, a base de cremas, gorras o gafas de sol, a fin de soportar las horas más calurosas del día y una exposición prolongada al sol, que nos permita seguir disfrutando de cada momento en la isla sin sufrir daño alguno.


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Imagen: http://www.farsdebalears.org/