Imagen aérea de en Pon d'en Gil

Pont d’en Gil y la cueva de Sa Cigonya

Esculpido por el incesante picar de las olas del mar, el Pont d’en Gil es un gigantesco puente rocoso de formación natural situado en la costa oeste de Menorca. Adentrándose en el mar como una fina franja de tierra, el enclave sorprende al visitante además con unas espectaculares vistas al mar y de las entrañables puestas de sol en la isla. Pero son muchos los motivos que atraen al lugar a centenares de personas cada año, considerándose la visita al Pont d’en Gil una excursión obligada que os recomendamos desde Autos Vivó.

Por supuesto, lo más llamativo del paisaje en este punto del litoral menorquín es la formación del puente en sí. Como principal atractivo para los navegantes que se acercan hasta el lugar, las dimensiones del arco perfilado bajo el puente permiten el paso a embarcaciones de dimensiones medianas o pequeñas, una de las actividades cada vez más fomentadas incluso por compañías de rutas marítimas por Menorca. Es normal ver a un gran número de embarcaciones cruzar el arco durante la estación estival, atrayendo aún más espectadores a la zona.

A su vez, el lugar atrae cada año a un gran número de buceadores que visitan estas aguas para adentrarse en la cueva submarina de Sa Cigonya, a la que podrá accederse tan solo por debajo del agua. A través de los servicios que ofrecen las empresas de la zona especializadas en excursiones submarinas, el visitante podrá adentrarse por los 300 metros de largo por los que se adentra la cueva en los acantilados del lugar. Aquellos que no se animen con tal experiencia pero que quieran disfrutar con la belleza de los fondos submarinos que ofrecen estas costas, el snorkel se presenta una vez más como la alternativa perfecta. Aun así, se desaconseja por completo adentrarse en la cueva sin una equipación apropiada o con un guía experimentado.

Para los que se acerquen por tierra para disfrutar de las particularidades del paisaje, los caminos abiertos y señalizados del lugar les indicaran diversas rutas para recorrer a pie o en bicicleta y disfrutar de las vistas al puente desde distintos ángulos. Así mismo, podrá cruzarse a pie el puente y llegar hasta el mismísimo extremo de la formación rocosa. Los días de fuerte oleaje, podrá percibirse el fuerte impacto de las olas al chocar contra los acantilados colindantes, que junto al sonido que se genera, infunde un sentimiento sobrecogedor especialmente si nos situamos en lo alto del puente. No obstante, en tales condiciones climáticas se aconseja extremar las precauciones por riesgo de caída, en especial los días de fuerte viento.

Aprovechando la excursión al Pont d’en Gil, os recomendamos la visita a otros enclaves de especial interés en la zona tales como el núcleo urbano de Ciutadella de Menorca, las urbanizaciones colindantes de Cala en Blanes y Los Delfines, el Faro de Punta Nati, y más alejada, la urbanización de Cala Morell. La costa oeste de Menorca nos ofrece lugares de formación natural tan singulares como es Pont d’en Gil y la cueva de Sa Cigonya, donde el visitante podrá acercarse por mar o por tierra para explorar y disfrutar de un paisaje único en toda la isla. Pero no olvidéis que desde aquí podrán apreciarse unas increíbles puestas de sol durante el ocaso, cuando el enclave se convierte a diario en uno de los lugares más románticos de la isla que como de costumbre, os recomendamos visitar desde Autos Vivó, la empresa de rent-a-car en Menorca que le pone ruedas a tus ilusiones.

Cómo llegar a es Pont d’en Gil y a la cueva de Sa Cigonya

Es Pont d’en Gil y la cueva de Sa Cigonya son dos formaciones naturales ubicadas en la costa oeste de Menorca, a escasa distancia de las urbanizaciones cercanas de Cala en Blanes y Los Delfines. Para llegar hasta el lugar en nuestro vehículo, partiremos del núcleo urbano de Ciutadella de Menorca en dirección oeste, siguiendo las indicaciones de las urbanizaciones mencionadas.

Una vez en el lugar, rodearemos el conjunto de urbanizaciones siguiendo en dirección oeste por la Av/ de el Pont d’en Gil hasta llegar a la costa. Una vez allí, podremos aparcar el vehículo en zona de estacionamiento libre y seguiremos en dirección norte a pie por uno de los caminos señalizados. El volumen de visitantes que se acercan al lugar, nos ayudará a encontrar el camino correcto.

Recordad que durante los meses de verano, siempre es recomendable cargar con una cantidad de agua suficiente para todos los miembros de la familia, así como los enseres necesarios para disfrutar de una excursión por corta que sea y una protección solar adecuada que incluya cremas, gorras y gafas de sol.

 

Imagen: viajar.elperiodico.com