Palau Squella

Palau Squella, joya patrimonial del casco viejo de Ciutadella

Ciutadella ofrece un sinfín de alternativas culturales y patrimoniales, que sirven de complemento ideal a unas vacaciones de sol y playa en Menorca. Caminar por las calles de la ciudad más poblada de la isla puede convertirse en una experiencia única y cargada de alicientes. Perderse en las callejuelas del casco histórico es hacer un recorrido por el pasado menorquín y por los períodos de dominación británico y francés. Además, también es patente la influencia italiana en impresionantes casas señoriales, como el Palau Squella.

Si durante vuestra estancia en Menorca os alojáis en alguna de las urbanizaciones próximas a Ciutadella, no dudéis en alquilar un vehículo en las oficinas de Autos Vivó. Con él podréis recorrer toda esta maravillosa isla mediterránea y descubrir encantos patrimoniales de primer orden, como los palacetes del casco viejo de la antigua capital insular. Uno de ellos es, precisamente, la Casa Squella.

Palau Squella, un ejemplo de la influencia italiana

La Casa o Palau Squella data del siglo XVIII y se halla en la calle de Sant Sebastià. Destaca por su magnífica fachada barroca y por su evidente influencia italiana. El gran balcón de hierro forjado que la preside unifica dos antiguos inmuebles, los palacetes Gomila y Squella. Éstos pertenecieron a familias nobles distintas, que terminaron uniéndose por razones familiares y matrimoniales.

Palacio Squella.El apellido Squella tiene sus orígenes en la ciudad italiana de Pisa. Marcos Squella fue el primer miembro de esta dinastía en llegar hasta Menorca, allá en el siglo XIV. Sus descendientes continúan siendo los propietarios de la casa y, actualmente, ostentan los títulos nobiliarios de marqueses de Menas Albas y de Terranova.

La fachada de Can Squella recuerda a los palacios italianos del Piamonte y contrasta con el resto de edificios del casco viejo de Ciutadella. La entrada principal se halla rodeada de piedra acolchada, característica típica de la tradición barroca. El escudo que preside el balcón posee una campana dorada sobre un fondo de azur, con el lema “Vivas Semper Vives”.

La distribución de las estancias se configura, como es habitual en los palacios menorquines, con una gran entrada, la escalera y las habitaciones nobles del inmueble. La primera posee dos impresionantes bóvedas de aristas. Por su parte, la escalera zigzagueante goza de luz cenital, barandillas metálicas negras y un pasamano de latón. La iluminación natural está presente gracias a una enorme claraboya.

En el interior, puede admirarse un Cristo de marfil de factura italiana, una cama con pinturas de Orase Vernet, un cuadro de San Pablo y colecciones de óleos y grabados de los siglos XVIII y XIX.

A principios del siglo XIX se abrió la calle del Obispo, circunstancia que aportó mayor esplendor y vistosidad al Palau Squella.

Cómo llegar hasta el Palau Squella

El palacete se encuentra en pleno casco antiguo de Ciutadella, en la calle de Sant Sebastià y muy cerca de la Catedral. Acceder a pie es una magnífica idea, para disfrutar de todos los encantos que ofrece la parte vieja de la ciudad.

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Fotografías: http://joanmartinez.aminus3.com/ y By CharlotteSDS (Own work) [GFDL or CC BY 3.0], via Wikimedia Commons