Torre de Es Molí de Dalt, Sant Lluís

El Molí de Dalt, un molino de aires Franceses

Dispersas por la isla, son muchas las antiguas edificaciones erigidas en Menorca que conservan una esencia capaz de evocarnos épocas muy remotas. Trasladándonos a momentos históricos muy distantes entre sí, cada uno de los monumentos construidos antaño en nuestra isla habla hoy con voz y carácter propios. Recorriendo la Ruta por los monumentos de Menorca que os recomendamos desde Autos Vivó, en esta ocasión realizaremos una parada en el hermoso núcleo urbano de Sant Lluís, donde os animamos a visitar una de las edificaciones más emblemáticas del lugar conocida como es Molí de Dalt.

Construido en el año 1762 durante la dominación francesa de la isla, el Molí de Dalt formaría parte del conjunto de tres molinos que serían edificados en el núcleo urbano de Sant Lluís. Al molino principal de la localidad, se sumaría la producción de es Molí d’Enmig en el año 1766 como el mayor del conjunto de molinos, construyéndose por último el Molí de Baix en el año 1780. La construcción sucesiva de tres molinos distintos para dar cobertura a una misma zona, denota el rápido crecimiento que experimentaron poblaciones como esta durante la época en la que grandes imperios colonizaron la isla.

Dicho crecimiento experimentaría una abrupta frenada, conservándose intacta en su mayoría la arquitectura y la cultura propia de las poblaciones menorquinas. No obstante, tras caer en desuso, algunos de los edificios más representativos de cada localidad empezaron a mostrar serios síntomas de deterioro a nivel estructural. Desaparecidas algunas de las construcciones más representativas de nuestro paisaje, se iniciaron proyectos en todos los términos municipales para la recuperación y conserva del patrimonio local, incluyéndose en 1987 la completa restauración de es Molí de Dalt como parte fundamental de la historia de Sant Lluís.

Paisaje desde Es Molí de DaltHoy, desde el emplazamiento que ha ocupado durante más de 200 años, el Molí de Dalt da la bienvenida a los visitantes desde la entrada de la población que lo acoge con un vigor renovado. Por otra parte y aprovechando los espacios interiores que ofrece la hermosa torre del molino, en la planta baja del edificio se ha alojado el Museo Etnológico de Sant Lluís, donde se exhibe una colección de herramientas, ásperos y utensilios de campo tradicionales. Una vez dentro, el visitante podrá a su vez estudiar y entender el mecanismo de madera interior de los antiguos molinos de viento menorquines, impulsados por la fuerza eólica que movía las aspas y estas a su vez la maquinaria para la molienda de grano.

Una vez en el enclave, las estrechas y encaladas callecitas de Sant Lluís reclamarán por su cuenta la atención del visitante, a los que alentamos de nuevo a pasear por el lugar para dejarse seducir por el encanto de una población y un molino de aires franceses. Tras más de dos siglos de vida, el Molí de Dalt se ha convertido ya en uno de los monumentos y edificios históricos más visitados de la localidad, una figura entrañable que nos traslada al pasado inmediato de nuestra isla en tiempos de conquistas. Siguiendo por nuestra ruta de monumentos por la isla, os recomendamos hacer una parada en este y otros muchos destinos que os seguiremos descubriendo desde Autos Vivó, la empresa de alquiler de vehículos en Menorca que le pone ruedas a tus ilusiones.

Cómo llegar al Es Molí de Dalt

El Molí de Dalt se encuentra ubicado en el núcleo urbano de Sant Lluís, al sureste de la isla. Para llegar en nuestro vehículo, partiremos desde Maó en dirección sur por la M-8 siguiendo la misma dirección hasta alcanzar la población y ver el molino de viento.

En esta ocasión, el visitante dispondrá de una amplia oferta de comodidades y servicios en las inmediaciones del monumento a visitar. Aun así, recomendamos ir siempre equipados con una cantidad óptima de agua para toda la familia y de la protección solar adecuada para cada uno de sus miembros, especialmente si se contempla continuar con la visita de otros emplazamientos al aire libre.